Luciana de Godoy Cruz, la reina misionera apasionada

Luciana de Godoy Cruz, la reina misionera apasionada

Por 03/03/2015 11:22

Su vocación (la de Luciana Ruggeri, 19) por la medicina la tiene motivada para que, en lo inmediato, tenga su espacio para involucrar a los jóvenes de Godoy Cruz “en asuntos relacionados con la salud”. Y el camino por la enseñanza le es conocido. “Hace tres años que estoy misionando (incentivando a la prédica de la religión) en la Parroquia San Pedro Apóstol. Lo que estuve haciendo fue desde mi papel de animadora de niños misioneros. He estado con chicos desde los cuatro años y con jóvenes de hasta 17. Lo que buscamos es que se acerquen a Dios y que con su experiencia que aprendan a ser felices y que logren compartir su felicidad, su paz. Salíamos los sábados recorriendo casas y hablando con sus familias”, confiesa.

A pesar de que conoce de reinados (es ex reina de los estudiantes de Luján de Cuyo de 2012) no quiere fotos. Se deja fotografiar, pero no es algo que la desvela. “No soy una persona que le guste exponerse mucho”, admite.

Y añade: “Me involucré con Vendimia porque pensé en lo que puedo hacer desde mi lugar de reina. Me encantaría hacer campañas de salud. Por ejemplo de vacunación. Para los jóvenes. No es lo mismo que les hable un mayor que alguien de su misma edad. También me gustaría guiarlos para que entiendan lo que es la Vendimia. Ahora la ven sólo como una fiesta pero en verdad es la cosecha de los frutos tras un año de trabajo. La recolección de los frutos. No es sólo una fiesta donde se ven chicas bonitas”, explicó.

– No. Lo que me gustaría es trabajar discretamente. Sin atraer mucho la atención. Quiero hacer cosas por los demás pero sin que se note mucho. No me siento muy cómoda con la exposición.

– Antes de hacer una llamada por teléfono ¿ensayás lo que vas a decir?

– No, nunca. Soy impulsiva. Sobre todo cuando algo me molesta. Después de colgar pienso en lo que debería haber dicho y cómo.

Reina Godoy Cruz 2015

 

– ¿Cómo sería un día perfecto?

– Cuando me levante tarde, después de acostarme temprano. Pasaría el día al aire libre, en la montaña preferentemente y al aire libre. Y con mi familia.

– ¿Cuándo fue la última vez que cantaste sola? ¿Y para qué persona?

– Por ahí canto sin darme cuenta o tarareo. Canto muy mal (risas). La última vez que canté fue con las chicas la Marcha de la Vendimia. Lo hicimos a los gritos. Les quería hacer recordar una parte que no se acordaban bien.

– ¿Por qué aspecto de tu vida te sentís agradecida?

– Por la fortaleza que he descubierto en mi. Me pasaron cosas muy fuertes últimamente y me sobrepuse. Todavía me cuesta. Falta un poco aún. Voy en ese camino. Me di cuenta de que tengo gente valiosa a mi lado. Lloro todo el tiempo y más ahora que estoy sensible.

– Si una bola de cristal te pudiera decir la verdad sobre vos misma, tu vida, el futuro o cualquier otra cosa ¿qué le preguntarías?

– Me gustaría saber con quién me voy a casar. Qué estará haciendo ahora mi futuro marido. Puede ser el que no me espero, o sí.

– ¿Hay algo que hayas deseado hacer desde hace mucho tiempo? ¿Por qué no lo has hecho todavía?

– Me hubiese encantado viajar. Viajar para visitar a un tío que vive en Italia, en Roma. No lo he podido hacer aún por falta de dinero y de tiempo. Ahora que estoy en el segundo año de medicina (en la Universidad Mendoza) estudio todo el tiempo.

– Si fueras a morir esta noche sin la posibilidad de hablar con nadie ¿qué lamentarías no haber dicho a alguien? ¿Por qué no se lo has dicho hasta ahora?

– Hubiera lamentado no haberle dicho “te quiero” a mi hermana (Camila, de 20). No lo he hecho, no sé por qué. Tal vez se lo digo y cree que no es en serio, pero sí lo sería, de corazón.

– Tu casa se incendia con todas tus pertenencias dentro. Después de salvar a tus seres queridos y a tus mascotas tenés tiempo para hacer una última incursión y salvar un objeto. ¿Cuál escogerías? ¿Por qué?

– A mi celular. Para avisarles a todo el mundo que se quemó mi casa y que no me llamen al fijo (risas).

– La última pregunta la tenés que formular vos. ¿Qué te gustaría preguntarte y qué responderías?

– Me preguntaría saber cómo me vería de acá a 10 años, cuando tenga 29. Y creo que me vería gorda, es genético, chiste. Supongo que estaría recibida y espero que fuera así. Y si Dios quiere casada. Con o sin hijos.

 

 

Fuente: www.MendozaPost.com

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